Mar de Dudas

¿Taquicardias?¿Bombeos injustificados del corazón?¿Ansiedad?¿Pensamientos románticos?¿Recuerdos continúos?¿Miradas al móvil?¿Busqueda de mails recibidos?
Si usted tiene estos síntomas, no se preocupe. Está atravesando el Mar de Dudas. Puede que llegue a un puerto al que anclar y descansar, o puede que siga en el mismo, a la espera de un marinero/a tenaz que viendo como va a la deriva se acerque a ayudar. O simplemente que pase por allí (digo, el marinero/a) sin saber ese estado en que se encuentra, y solucione todo, traslado al puerto, estancia, diversión, y entretenimiento.
En definitiva un "Todo incluido" de estos que nos venden a los turistas, que cansados de pensar en todo y todos, nos apuntamos a esta nueva moda, que mire usted, o ustedes (para el caso de que algún día alguien lea esto, -a ver si me decido a ir paseando por blogs, dejando mi "huella indeleble" (interesante expresión)-) en algún momento de la vida, nos soluciona sabiamente la "papeleta de la vida", y aunque sólo sea por unos días, podamos decir que "fue bonito mientras duró...".
